En el dolor uno se hace cada vez más sensible; es el sufrimiento quien prepara… y labra el terreno para el alma, y el dolor que produce el arado al desgarrar el interior, prepara todo fruto espiritual.
En el dolor uno se hace cada vez más sensible; es el sufrimiento quien prepara… y labra el terreno para el alma, y el dolor que produce el arado al desgarrar el interior, prepara todo fruto espiritual.