Las cadenas de un hábito no se sienten; las adquirimos… con mucha facilidad, más después nos cuesta mucho romperlas.
Esta entrada se publicó , el Martes, 28 de agosto de 2007 a las 20:21 horas y está guardada en frases de vida. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada en el RSS 2.0.
Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.