Quédate ante la puerta si quieres que te la abran… No dejes el camino si quieres que te guíen. Nada está nunca cerrado sino a tus propios ojos.
Quédate ante la puerta si quieres que te la abran… No dejes el camino si quieres que te guíen. Nada está nunca cerrado sino a tus propios ojos.